Camagüey  
  Página Principal Ciudad de Camagüey.
                 
              Iglesia La Merced.
               
        Plaza Bedolla .    
             
  Iglesia La Catedral.        
           
                 
 
Breve Reseña Histórica y Geográfica:
 
 
Las llanuras de Cuba tienen su imperio en Camagüey, la provincia más extensa del país, con alrededor de 16 000 Km. La ciudad capital, del mismo nombre, está a menos de una hora de vuelo desde La Habana, Varadero y Santiago de Cuba, al centro-este de la Isla. Fue fundada hacia 1515, en un inicio como Santa María del Puerto del Príncipe, es una de las primeras siete villas que los españoles establecieron en su nuevo dominio.

El clima benigno local permite el gozo placentero de sus 120 km de playas al norte y sur de la provincia. Desde las aguas del mar septentrional del territorio, la impresionante segunda -en extensión- barrera coralina del mundo, resguarda la tranquilidad de la encantadora Playa Santa Lucía, de 21 km de largo y excelente infraestructura hotelera y extra hotelera.

Camagüey es sitio donde la historia y la cultura cubana han alcanzado las más altas cumbres. Ello, unido a la heroicidad y virtudes de su pueblo, y a su vasta riqueza patrimonial, le ha merecido el epíteto de La Legendaria.

La naturaleza camagüeyana exhibe bellos paisajes que prometen un intenso disfrute. La Sierra de Cubitas es la mayor reserva local de flora y fauna. Conviven allí más de 300 especies vegetales, algunas autóctonas; abundan las aves y se localizan cientos de cuevas y peculiares relieves. Cayo Sabinal, al norte, alberga una de las mayores áreas de nidificación de flamencos rosados del Caribe. Al sur, gran cantidad de cayos e islotes poseedores de excelentes zonas de pesca, conforman el archipiélago Jardines de la Reina.

Con sus sorprendentes plazas, e iglesias y sus calles concurrentes, únicas de allí, la tercera ciudad más importante de Cuba posee el mayor centro histórico (300 ha) del país. Sus museos y templos, que guardan tesoros del arte funerario de los siglos XVII, XVIII y XIX, son parte de un paisaje urbano difícil de igualar.