Comenzado en 1900, este vasto proyecto destinado a ser una ciudad jardín que no tuvo éxito y es hoy un parque
Municipal. Realizó muros de contención con galerías columnarias inclinadas, pilares levantados sobre estructuras
de piedra sin desbastar, jardineras de piedra rústica sostenidas en el aire por pilares centrales, muros revestidos
de mosaicos cerámicos, muros con orificios que incorporan a su decorado el azul del cielo, y una sala de cien
columnas con techo abovedado de mosaico blanco, poblado de racholas de mosaico vidriado de colores, incrustados
en collage, capas de cristal, botellas y muñecas de porcelana... Junto al arquitecto Jujol realizó un gran banco
ondulante en la plaza principal, enteramente recubierto de mosaicos. Desde el Parque Güell hay unas impresionantes vistas de toda la ciudad condal, podemos divisar el mar, la torre Agbar, la Sagrada Familia, los rascacielos de la torre Mapfre y del hotel Arts e incluso se ve toda la Avda. Diagonal desde la entrada de Barcelona hasta el mar.