Palacio Episcopal de Astorga (1889-1893), conocido actualmente como Palacio Gaudí, y convertido en Museo de los Caminos.
El obispo de Astorga Joan Grau i Vallespinós le encargó en 1887 la construcción de un Palacio que
sustituyese al antiguo que había resultado víctima de un incendio. La obra pagada por el Ministerio de Gracia y
Justicia, tuvo que recibir el visto bueno de la Academia de San Fernando y hubo de ser modificado el proyecto dos veces,
esto provocó el disgusto de Gaudí que abandonó la construcción, el edificio se acabó
de mala manera en 1907. El edificio construido con granito del Bierzo, adopta soluciones góticas y está
a medio camino entre una muralla romana y una catedral gótico-renacentista. El pórtico principal está
formado por tres grandes arcos atrompetados y no figuraban en el proyecto inicial, Gaudí los ideó en una visita
que hizo a la obra. El ángel portador del báculo se hizo en zinc en la Real Compañía Asturiana de Minas.
Los ventanales, de inspiración gótica no eran propios de este tipo de construcción medieval.