Casa de los Botines (1892-1893), casa de los señores Simón Fernández i Mariano Andrés situada en la plaza de San Marcelo de León.
Formada por un sótano-almacén, una planta baja para oficinas y unos pisos para vivir. El edificio construido en
piedra calcárea, es neogótico con cuatro torres, rodeado de un foso y cubierto de pizarra y madera. Cabe destacar que este edificio fue acabado totalmente por Gaudí, ya que la mayoría de sus construcciones
las abandonó antes de su finalización -como el Palacio Episcopal en la vecina Astorga-. Un Sant Jordi, del
cual había una réplica en las Escuelas de la Sagrada Familia completan la fachada del edificio. El edificio actual presenta algunas variaciones del original, en la planta baja, la supresión del tímpano de la puerta principal y el cambio de forma de las escaleras.