Casa Batlló situada en el Passeig de Gràcia 43, al lado de la casa Amatller, de Puig i Cadafalch.
Casa del siglo XIX que fue de Don Josep Batlló y Casanovas, y que reformó Gaudí
entre los años 1904 y 1906. Se desmontó la parte baja siendo sustituida por piedra esculturada procedente de
Montjuïc; Se procedió a la ondulación de la fachada y a su revestimiento con círculos de
cerámica y trozos de vidrio de diferentes colores, la exacta colocación de los cuales fue determinada
por Gaudí desde la calle, añadiéndole las golfas -con la forma del lomo de un dragón sin cabeza ni
cola- y la torre en la que está situada la escalera de caracol que une la quinta planta con las primeras golfas.
Curioso es el hecho de que al incidir la luz solar de forma lateral sobre la fachada, se produce una amplísima
gama de brillos contrastado por las sombras que hacen las losas y los balcones -barrocos-, de piedra aquéllas y de
hierro colado éstos, que resulta espectacular. Una torre cilíndrica con los anagramas de Jesús,
María y José acaba en una forma bulbosa que sostiene una cruz de cuatro brazos de cerámica mallorquina.
La parte baja, de piedra de arenisca tallada con movidas formas y sostenida por finas columnas, tiene las ventanas de
madera, también onduladas, y las vidrieras emplomadas de colores muy vivos. Este proyecto está resuelto de manera
espectacular, a su brillante y policromada fachada se une la armonía cromática del patio de luces,
recubierto de racholas de diferentes tonos, más oscuros cuanto más altas se encuentran.